El pasado 10 de octubre se registró el lamentable suceso en Capacuaro, Michoacán, cuando un directivo de Pemex fue asesinado a balazos mientras se desplazaba por la carretera Uruapan – Paracho. Este hecho ha tenido consecuencias directas en la operación de la planta de distribución ubicada en Uruapan, la cual fue clausurada de manera temporal, afectando la cadena de suministro de combustible en la región.
En el contexto de estos acontecimientos, las autoridades confirmaron que el cierre de la planta ha generado retrasos significativos en la distribución de gasolina, situación que se agravó recientemente ante la aparición de casos de compras de pánico por parte de la población. La medida de seguridad adoptada responde a la necesidad de investigar a fondo el suceso y garantizar la continuidad operativa sin poner en riesgo la integridad de los ciudadanos.
Este hecho ha despertado la atención de diversos sectores, que esperan una pronta clarificación sobre las circunstancias del crimen y la reanudación normal de las actividades en la planta. Las autoridades continúan trabajando en la investigación para esclarecer todos los detalles relacionados con este lamentable incidente.
